Corte de piezas.
Nuestros procesos están optimizados al máximo para aprovechar al máximo el material. ¡Es como rebañar el bote de mermelada!
Reposo.
Las piezas deben tomar un baño relajante. Aquí no se puede correr. Todo se hace poco a poco.
Secado.
Colocamos las piezas en fila sin que ninguna se toque. Así podrán estar preciosas y perfectas.
Limpieza.
Cada pieza se limpia a mano con mucho mimo y atención. No hay máquinas, sólo manitas.
A calentar motores.
Ahora necesitan entrar en calor para poder darles forma. Al igual que el paso anterior se realiza con cada pieza.
Spa.
Muchas de ellas necesitan bajar la temperatura rápidamente por lo que tienen que hacer un paso más. ¡Agua fresquita! Y otra vez las ponemos a secar.
Montaje creativo.
Ahora toca unir las piezas para que el diseño que ves se haga realidad. Todavía se ve un poco apagada y sin pulir.
¡Falta poco!
Ahora vamos a convertir la pieza sin brillo a una maravilla. ¡Pulido mágico! Ahora sí que sí.
La unión hace la fuerza.
Finalmente hay que unir las piezas con fornitura de acero de alta calidad.